Hacia una comunicología posible. Dr. Jesús Galindo Cáceres
Por Tamara Soriano Sánchez
1. Bienvenido a Oaxaca, bienvenido a la Universidad Mesoamericana, espero que podamos conversar un poco sobre la Cultura de Investigación. Dígame por favor ¿cómo se auto percibe desde su trayectoria profesional?
Entrevistado: Tuve una educación, una disciplina muy fuerte, mi papá nos enseñó muchas cosas. Una de ellas, que empecé desde muy niño a poner en práctica y hasta la fecha, es que todo lo que hago lo hago en ciclos impares, un año, tres años, cinco años, siete años. Hacer todo en máximo siete años,

porque si no, después te repites, se hace burocracia la vida, te conviertes en una persona demasiado fija. Tengo más o menos cincuenta años como académico, desde los setenta, entonces siete por siete, cuarenta y nueve, son siete ciclos en los que he hecho diferentes cosas.
El ciclo más reciente es un ciclo relacionado con el jazz porque me hice escritor y crítico de este género, con formación de musicólogo; las cosas se me han facilitado, en el ciclo anterior conocí la escena de cerca, de empresarios, ingenieros, músicos, promotores, periodistas, meseros, dueños del lugar. Y un ciclo de siete años escribiendo narrativa, fundé una editorial con unos amigos. Entonces el corazón de este ciclo de siete años es que me he convertido en editor de obra literaria.
2. Relacionado al tema de la comunicación, ¿cuál es la contribución de la comunicación como proceso de interacción social en el desarrollo de un país?
Entrevistado: Es una pregunta difícil de responder, tiene implícitamente lo que se entiende por comunicación, por interacción y cómo esas dos cosas tendrían relación con algo que se llama desarrollo de un país. Tengo un concepto de comunicación que no es el concepto de comunicación académico, es más físico. Trabajé en un Centro de Investigación en Puebla, mi última etapa de contacto profesional con el mundo académico, soy Doctor en Ciencias Políticas y les decía a mis compañeros que siento más cercanía con un astrofísico, porque la manera en cómo construyo las observaciones y los conceptos o las situaciones tienen que ver más con eso que con lo que hacen los politólogos. Pertenecí a una red sobre la comunicación estratégica, que declaré como la tercera fundación del campo, a eso que se le llama Ciencias de la Comunicación.
¿Cuál es la primera fundación? Tiene que ver con desarrollo, después de la Segunda Guerra Mundial, la comunicación se vinculó como proyecto tanto académico como político, los medios de difusión eran un indicador de desarrollo social, un concepto de comunicación desarrollista, progresista, que estaba ligado a la fraternización y a la alfabetización.
La segunda fundación, donde ya hay relación con las ciencias sociales, es una comunicación más de ciencia, más de psicología social, porque la psicología

trabaja la relación entre individuos y grupos. En su momento, hablo de principios de los setenta, esto era muy innovador, muy científico, más científico que la sociología que era una especie de filosofía social.
El corazón de este ciclo de siete años es que me he convertido en editor de obra literaria
Aquí se encuentra la tercera fundación, la de comunicación estratégica, porque lo que planteaba era una comunicación que articula, tiende puentes, une lo separado; entonces es un concepto más técnico, tiene que ver más con ingeniería, por eso soy Ingeniero Social, Ingeniero en Comunicación Social. Es la manera en la que dialogo completamente con cualquier especialidad desde el punto de vista de la comunicación más técnicamente elaborada, más precisa y más constructiva, es mucho más poderosa que platicar.
Platicar es una configuración comuniconómica, pero hay pláticas que separan, entonces la configuración comuniconómicamente en ese sentido tiene una valencia negativa. Entonces, debería ser una configuración conversatoria que sirva para unir a los que conversan, entre ellos y con lo que conversan, además de con los que conversan de eso que ellos están conversando. Esto es una configuración comuniconómica.
3. ¿Cómo podría describir el espacio dialógico de la comunicación en la actualidad? Entrevistado: Es importante mencionar el cambio que nos trajo internet. ¿Qué pasó en el siglo XX con los medios de difusión electrónicos?
Las agendas se ampliaron. Don Eulalio Ferrer decía: el elemento contemporáneo para su generación -que es la mía- es el anuncio publicitario, es con lo que más contacto tenemos. ¿Qué es lo exterior a esas agendas con las que más contacto tenemos? Contenidos de información con los medios de difusión. Y dentro de los medios de difusión, tenemos más contacto con la publicidad.
Hay muchas cosas que se pueden hacer con la comunicación para mejorar nuestra relación con el mundo, que es básicamente una mediación de información: ¿qué es lo que conocemos del mundo y qué es lo que conocemos del mundo mediado por la información?
¿Qué sucede cuando leo algo de forma individual, pero también lo comparto con otros, o lo convivo con otros? Esto ya es vida social, es construcción de vida interior, relación con el cosmos, con el mundo y construcción de lo que traemos dentro y cómo lo vinculamos con todo lo que nos rodea. ¿Cuántas cosas podemos hacer a nivel de eso que llamamos conversación? Todo.
Aquí se encuentra la tercera fundación, la de comunicación estratégica. Lo que planteaba era una comunicación que articula, tiende puentes, une lo separado.
4. Desde su experiencia, ¿cuál cree que sea el presente de la comunicación como ciencia multidisciplinaria?
Entrevistado: En el juego de palabras de lo interdisciplinario, multidisciplinario, transdisciplinario, creo que lo que entiendo por comunicación está en el área más complicada y más compleja, la transdisciplinaria. El concepto de comunicación que trabaja la ingeniería es equivalente al concepto de energía o a la información, que son conceptos transdisciplinarios. ¿Cuántas formas de conocimiento necesitan de la palabra o de alguna noción de energía? Es transdisciplinar: acomoda y ayuda a entender muchas cosas desde muchos puntos de vista; con la información pasa lo mismo, con el concepto de comunicación como articulación, también.
5. ¿Cuál es la importancia de la investigación social en el ámbito de la educación superior, a lo que muchos han nombrado la era digital?
Entrevistado: Entre los años 85 y 90, me tocaron cuatro cierres de carrera de sociología en el país. Por esa misma época me tocó colaborar con una unidad de Ciencias Sociales y Humanidades en una universidad pública en Colombia, la Universidad de Antioquia. Me hice muy amigo, hasta la fecha, de quien primero fue coordinador de la carrera de Sociología y luego fue director de esta universidad. Una tarde llegué y él estaba chambeándole bien duro. Pregunté qué estaba haciendo y él respondió que la última tramitología para nuevo ingreso y la más complicada, la de Sociología.

Venía de estar encerrado en las carreras de Sociología y él me dice que es la más complicada de acceso de la universidad. Entonces, Sociología tenía una vocación de articulación a proyectos sociales de comunidades urbana, rural y étnica. Había mucho trabajo, peticiones por parte de organizaciones civiles, instituciones municipales, estatales, federales, organizaciones de todo tipo, colectivos de especialistas de la Universidad de Antioquia.
Se consideraba al sociólogo como un trabajador social corregido y aumentado, un experto en resolver conflictos, un experto en promoción comunitaria, un experto en desarrollo grupal y colectivo en lo social. No era un estudioso en lo social, sino un práctico de la construcción de la vida social. Por eso la gente quería estudiar ahí, porque sabían que iban a conseguir trabajo rápido, porque había oferta de trabajo y no hay nada así en México hasta la fecha.
6. ¿Qué eventos han marcado su trayectoria como académico y como investigador?
Entrevistado: ¿Qué ha sido clave? Uno de los casos es la experiencia en la Universidad de Antioquia, de ahí investigué qué programas de Ciencias Sociales parecidos había en el mundo. Soy antropólogo y esa fue la primera vez, a principios de los años ochenta, que propuse el concepto de Ingeniería Social. Me fue como en feria, de tecnócrata no me bajaron. Mi lógica era que, si la gente va a trabajar en proyectos prácticos, si en eso es donde está la chamba, ¿por qué no los educamos a que hagan eso mejor y bien? Eso es ingeniería, ¿por qué no puede haber antropólogos que se dediquen a ser investigadores?
El primer trabajo profesional que tuve fue con el Colegio de Postgraduados de Chapingo, en una cosa que se llamaba difusión de innovaciones agrícolas. Otra experiencia clave fue en la Sierra Norte de Puebla porque ahí me di cuenta que no sabía nada y que lo que sabía me hacía peor profesional que la gente que estaba a mi alrededor.
En realidad, la mayor parte de mis experiencias fundamentales han sido experiencias que me han ayudado a crecer como ingeniero social. Me tocó ser fundador del PMT en los años setenta, ahí el tema era la agitación, la intervención social. Dije, ¿por qué no entrevistamos a los que estuvieron con los ferrocarrileros, con el movimiento médico? ¿Cómo le hicieron para grillar? Los cómos de la ingeniería. Así podríamos hacer una especie de guías para los nuevos militantes o para los que ya están. Pero dijeron que eso no, que es algo que se adquiere con la experiencia, por supuesto que la experiencia es importante, pero si alguien la tuvo podemos esquematizarla y metabolizar el aprendizaje para que alguien nuevo aprenda más rápido y de mejor manera. No quisieron. Me enojé porque para mí era obvio que eso sería útil y era algo que se podría hacer. Todas mis experiencias tienen que ver con estos puntos de mi desarrollo como ingeniero social, tengo cincuenta años de ingeniero social.
7. ¿Cuál ha sido su propuesta teórico metodológica en el área de las Ciencias Sociales?
Entrevistado: La ingeniería social. Pues lo que es el tema de mi último libro, la parte más práctica de ingeniería social. Cuando después de miles de casos, tú sistematizas y llegas a tener unas guías de a, b, c para hacer algo, eso se llama comuniconomía, las acciones que articulan más acciones es un comunimétodo. Entonces, ¿cuáles son todas mis metodologías de ingenieros sociales? Las que articulan, como la comuniconomía que construye comunimétodos.
Si hay algo que no les gusta a las instituciones horizontales autoritarias es la articulación que no sea con ellas.
8. ¿Qué desafíos considera usted que enfrenta la educación en nuestro país y cómo superar estos desafíos?
Entrevistado: He tenido algunos en el programa de Ingeniería en Comunicación Social desde sus antecedentes hasta la última etapa más consolidada. Después del 68 me ha tocado trabajar en universidades privadas y públicas con los

nuevos modelos de comuniconomía, no les llamaban así, pero les voy a llamar así. El punto clave es que la universidad era concebida como la santa madre iglesia, tremendamente vertical la organización universitaria, entonces, ¿cómo podemos hacer más horizontal la organización interna universitaria? Porque eso favorece inmediatamente la articulación con el contexto social, cómo se articula con la gente con el mundo.
Entonces, ¿qué se puede hacer con la educación? Meter más comunicación que es algo completamente contrario al autoritarismo y a lo vertical, porque como es articulación, si hay algo que no les gusta a las instituciones horizontales autoritarias es la articulación que no sea con ellas. Entonces falta más comunicación y menos autoritarismo desde el aula.
9. Seguramente muchos de los compañeros de la Universidad Mesoamericana han escuchado referencias a usted y a sus planteamientos, en ese sentido, ¿nos puede dar algunas recomendaciones a la comunidad académica para profundizar en las investigaciones de los diferentes campos?
Entrevistado: En el pedir está el dar y hay que aprender a escuchar antes que hablar, si hay que escuchar, hay que escuchar mucho. A un estudiante le diría, el momento en el que eres estudiante universitario es irrepetible, tienes maestros que te hablan de libros o autores, búscalos en la biblioteca, léelos, los libros de esos autores te van a llevar a otros libros de otros autores, búscalos, léelos, si puedes conversar, escuchar. Soy un fan de los grupos de estudio, por cosas de cultura y de costumbre uno tiene a estudiar solo, pero no, grupos de estudio, porque conversando, discutiendo de las cosas que leíste con compañeros a los que les tienes confianza, aprendes lo que jamás vas a aprender leyendo por tu cuenta solo. Entonces conversar, escuchar, leer, aprovechar ese tiempo para conectarse con la mayor cantidad de cosas posibles y orientarlas, porque ya que empieza la chamba, cuando tienes jefes y programas de trabajo el orden es de estructura horizontal.
Otro de los cuerpos favoritos de trabajo de ingeniería es el deporte y la cultura física, he fundado asociaciones civiles y he trabajado décadas en ese asunto, entonces el tema es que eso que haces de deporte te va a seguir para toda la vida en cuerpo, en estructura en forma, en actitud, en seguridad, en fuerza.
En esta época lees, escuchas, conversas, discutes mucho, esa matriz te va a seguir para el resto. De ese cuero van a salir todas las correas que te van hacer falta en tu vida profesional, que ya es otra historia. Doctor, creo que esta última reflexión es y resultará de mucho valor para la comunidad mesoamericana, le agradezco su tiempo y por compartir su generosidad.
Entrevistado: A manera de despedida, tenía poco más de 20 años que no venía a la Universidad Mesoamericana y fue muy placentero volver, me he sentido bien, gracias.
¡Vámonos a comer!
