Azul
Benjamín Enoc Trejo Luna
Solía pensar que te conocía bien, pero
no era así, todo cambió en el momento
fugaz en el que nuestros labios se juntaron
inesperadamente, lo que evolucionó
poco a poco en algo sempiterno y de
donde empezaron a brotar nuevas emociones.
Fue como si nuestras almas se reformaran por culpa
de algo o alguien. Tu color, el azul que no solo era
tu pasión, sino que componía perfectamente tu
nombre, se quedó atrás para crear nuevas letras
entre cada palabra, cada mirada, lo que hacía que
experimentáramos el mismo infierno.
Así, brotó una nueva tú que se hace llamar
Michelle, más apasionada, a quien la inundan un
sinfín de emociones aleatorias de gran intensidad.
Alguien que para nada se parece a Azul, quien es
más reservada, más cuidadosa al demostrar sus
emociones. Para colmo mío estoy enamorado de
las dos, de cada expresión auténtica que irradia.
Azul sabe en qué momentos aparecer, aunque
usualmente siempre está ahí, vive una lucha diaria
en contra de la humanidad para salir victoriosa;
mientras que Michelle espera pacientemente
para hacer una aparición estelar y robarse el show
en el momento preciso y necesario. Así son ellas,
para fortuna mía, y espero permanecer junto a las
dos una eternidad.

