Investigar es un aprendizaje de vida
Martha Yesenia Carreño Martínez
Investigar es una actividad que aprendí en la universidad mientras era parte de un equipo radiofónico que producía un programa titulado Nautilus. El nombre, de por sí emblemático, hace referencia a un submarino mencionado por el escritor Julio Verne en su libro Veinte mil Leguas de Viaje Submarino; investigar es sumergirse en un viaje de ensayos y errores, de encuentros y desencuentros, de reflexiones y cuestionamientos. Entre más viajas, el mundo que se te presenta es inmenso, los aprendizajes son sorpresivos. La curiosidad no para, es la motivación que te permite profundizar en problemáticas, generar conocimientos, crear soluciones.
Pero el inicio de este viaje no hubiese sido posible sin una maestra que me invitó y enseñó a investigar. Mi guía había realizado su tesis de maestría sobre una radio comunitaria en el Instituto Mora, una escuela con profesores especializados en investigación. Siendo sinceros no aprendí a investigar en la educación formal en las aulas, sino en un proyecto extraescolar del cual elegí ser parte desde el primer semestre de la licenciatura. Investigar requiere una actitud abierta al aprendizaje, disciplina y esfuerzo.
Más tarde estas herramientas me ayudaron a crear un programa radiofónico de divulgación científica titulado La Manzana de Newton, el cual se trasmitió durante un año por Radio Universidad. En ese entonces, me sumergí en el mundo científico junto a jóvenes de bachillerato y una Asociación Civil de Divulgadores de la Ciencia. Descubrí que un programa de radio tiene como base la investigación.
Cuando investigamos en el aula aprendemos a mirar problemáticas, a buscar y elegir de un mundo de información fuentes confiables y a sistematizarlas.
Al concluir mis estudios universitarios no pensé trabajar en la investigación aunque ya la practicaba. Los y las estudiantes de la licenciatura en Comunicación pensamos en producir programas, contenidos, campañas, pero no valoramos la investigación como herramienta fundamental de nuestra formación profesional. Ahora pienso que es su principal herramienta de trabajo para informar o comunicar y una herramienta esencial para el estudiante de cualquier licenciatura.
Sin planearlo, durante el primer año en el campo profesional trabajé en una consultoría y realizaba investigación de mercado. Seis meses después, mi maestra de la Universidad me invitó a trabajar con ella y sin querer me integré al mundo de la educación universitaria. No recuerdo exactamente cuándo empecé a impartir clases de investigación, pero tenía claro que se aprende a investigar, investigando.
Antes de impartir clase en esta área formé parte de un Observatorio de Medios en el que analizamos el contenido de medios tradicionales durante campañas políticas en la ciudad de Oaxaca. En ese trayecto conocí a grandes investigadoras e investigadores de la Comunicación, quienes me compartieron sus conocimientos y enseñaron a investigar investigando, destacan la Dra. Aimée Vega Montiel y el Dr. Raúl Trejo Delarbre de la Universidad Autónoma Nacional de México.
Esta experiencia de vida es una invitación a los estudiantes a no oponer resistencia, a aprender a investigar
Cuando investigamos en el aula aprendemos a mirar problemáticas, a buscar y elegir de un mundo de información fuentes confiables y a sistematizarlas. Ponemos en práctica la reflexividad, rompemos paradigmas, nos cuestionamos, creamos soluciones a problemas desde la complejidad, y escribimos. Investigar es una herramienta fundamental para el desarrollo profesional de cualquier licenciatura y nos dota de habilidades para tomar decisiones.
