La violencia de género en las Instituciones de Educación Superior: un acercamiento desde los estudios sobre la paz
Iris Marcela López Díaz
La violencia hacia las mujeres o violencia de género es un fenómeno que persiste en las sociedades contemporáneas. A pesar de que vivir una vida libre de violencia es un derecho humano consagrado en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en tratados internacionales y en leyes generales, este fenómeno, lejos de erradicarse, se ha hecho más visible en los últimos años en espacios como, por ejemplo, las instituciones educativas.
La Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares

(ENDIREH) 2016, realizada por el INEGI, reportó que el 25.3% de las mujeres mayores de 15 años han experimentado algún tipo de violencia en la escuela, ya sea física, sexual o emocional. De estos casos, el 60% de las agresiones provinieron de compañeros (39.9%) o compañeras (20.1%), en un 14.4% de un maestro y en un 5% de una maestra (INEGI, 2017).
Pero, ¿qué entendemos por violencia contra las mujeres? La Ley General de Acceso a una Vida libre de Violencia, en el artículo 5 fracción V, la define como “cualquier acción u omisión, basada en su género, que les cause daño o sufrimiento psicológico, físico, patrimonial, económico, sexual o la muerte tanto en el ámbito privado como en el público”.
Estos actos u omisiones también se reproducen en las Instituciones de Educación Superior (IES), pues se trata de escenarios donde conviven personas con diversas identidades sexo genéricas contextos y realidades socioeconómicas.
LAS INSTITUCIONES DE EDUCACIÓN SUPERIOR SE CONVIERTEN EN MICROCOSMOS DE LA VIOLENCIA DE GÉNERO
Esta situación genera una dinámica compleja en la que se configuran relaciones y jerarquías de poder entre mujeres y hombres. Montesinos y Carrillo (2011, p. 50) plantean que las IES se convierten en microcosmos de la violencia de género, donde se reflejan las mismas formas de agresión que se observan en el resto de la sociedad. Tal circunstancia se intensifica debido a la naturaleza generizada de las universidades, como lo señala Cerva (2017, p. 21), donde las relaciones de poder entre géneros se reproducen y legitiman, profundizando las brechas de desigualdad.

Johan Galtung, desde la perspectiva de los estudios sobre la paz, nos ofrece una valiosa herramienta para comprender la violencia en su complejidad: el triángulo de la violencia (Mouly, 2022, p. 15). Este modelo identifica tres tipos de violencia interrelacionados: directa, estructural y cultural.
VIOLENCIA DIRECTA: Agresión física o psicológica inmediata, como peleas, insultos o acoso. En el ámbito educativo puede manifestarse como violencia entre estudiantes, agresiones a docentes o personal administrativo, e incluso en casos de violencia sexual.
VIOLENCIA ESTRUCTURAL: Arraigada en las estructuras sociales, políticas y económicas que generan desigualdad y exclusión. En las IES se puede observar en la discriminación por género, raza o clase social, así como en la falta de acceso a recursos educativos para ciertos grupos.
VIOLENCIA CULTURAL: Presente en ideas, valores y reglas sociales que normalizan la violencia. En el contexto educativo la podemos observar en discursos sexistas, homofóbicos o racistas, y en la invisibilización de ciertos

grupos. Si bien el triángulo de Galtung nos brinda un marco conceptual útil, es importante considerar los matices específicos en el caso de la violencia contra las mujeres en las IES. En estos espacios, la violencia directa puede ser menos visible debido a la presencia de figuras de autoridad, a las normas de comportamiento e incluso por las sanciones establecidas a estos actos.
Por otra parte, la violencia cultural cobra especial relevancia, ya que, a través del currículo, materiales didácticos y la repetición de patrones machistas en los vínculos interpersonales, se transmiten mensajes que la normalizan.
Regresando a la legislación, respecto a la violencia contra las mujeres, la Ley General de Educación Superior en su artículo 34, establece que las IES deben ser espacios libres de todo tipo de violencia, especialmente la de género. Esta obligación recae tanto en el Estado como en las propias instituciones, que deben trabajar de manera progresiva para crear entornos educativos seguros, inclusivos y libres de violencia que garanticen el bienestar y el desarrollo integral de las mujeres.
Ante la necesidad de erradicar la violencia de género en las IES, diversas universidades han tomado medidas para combatir este problema. Entre las acciones más comunes se encuentran la creación de Unidades para la Igualdad de Género, así como campañas de sensibilización y prevención de la violencia de género. Una de las más presentes ha sido la publicación de protocolos de atención en casos de violencia de género. Por mencionar algunos, se cuenta con el de la UNAM, la UAM, el Instituto Politécnico Nacional y universidades de otras entidades, así como el protocolo de la Universidad Mesoamericana.

Sin embargo, la creación de entornos seguros y sin violencia en las IES requiere, no solo de la publicación de excelentes protocolos, sino de un enfoque integral y multidimensional que incluya programas de educación para la paz y la resolución de conflictos; la equidad e inclusión en todos los ámbitos de la vida educativa; el análisis crítico del currículo, los materiales didácticos y la cultura institucional para eliminar elementos que promuevan la violencia. Pero, sobre todo, requiere que los que formamos parte de la comunidad universitaria asumamos un rol activo en la transformación de los conflictos y las dinámicas de las violencias.
La erradicación de la violencia de género en las IES es un proceso complejo que requiere el compromiso y la acción conjunta de toda la comunidad universitaria. Solo así se podrá garantizar un ambiente propicio para el aprendizaje, el desarrollo personal y profesional de todos sus miembros, donde la equidad, el respeto y la inclusión sean los pilares fundamentales de la convivencia.
Referencias
Cerva C. (2017). “Desafíos para la institucionalización de la perspectiva de género en instituciones de educación superior en México. Una mirada a los contextos organizacionales” Revista Punto Género (8): 20-38. En: https://doi.org/10.5354/2735-7473.2017.48399 Consultado el: 4 de julio 2024.
Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH) 2016. En: https://www.inegi.org.mx/programas/endireh/2016/
Consultado el 4 julio de 2024. Mouly, C. (2022). Estudios de paz y conflictos, Teoría y Práctica. Ecuador: FLACSO. Montesinos R. y Carrillo R. “El crisol de la violencia en las universidades públicas” El Cotidiano, núm. 170, 2011, pp. 49-56.
