Enfoques de la investigación social en la formación universitaria
Antonio Maximino Carmona López
La tarea de hacer investigación en la universidad es una actividad recurrente que se realiza desde diferentes perspectivas, atendiendo a criterios de profundidad, fuentes de información, manejo de variables, temporalidad, etc. Sin embargo, persiste el consenso entre los especialistas, que se extiende a la investigación en la formación universitaria sobre la necesidad de definir previamente el enfoque de la investigación. Esto significa, entre otras cosas, identificar la forma en que el sujeto se aproxima a la realidad, ya sea desde una posición explicativa o a partir de una postura interpretativa; lo que comúnmente se asocia, en ese mismo orden, a los enfoques cuantitativo o cualitativo.
No existe superioridad de un enfoque sobre otro, ambos son formas de hacer investigación en las ciencias sociales y todo depende de los objetivos y motivaciones del investigador, no obstante, la literatura científica otorga prioridad a la publicación de manuscritos de corte cuantitativo.
El enfoque cuantitativo tiene sustento epistemológico en el Positivismo o más

recientemente con el uso de la lógica matemática contemporánea en el Neopositivismo, la base ontológica de los estudios cuantitativos consiste en la independencia entre el investigador y el objeto de estudio, definido este último como la parte de la realidad que se pretende analizar, por lo tanto, resulta ilegítimo el debate entre sujetos y objetos de estudios porque nunca se examina a las personas, sino a sus expresiones y las regularidades que estas alcanzan para conformar evidencias que soportan las hipótesis y teorías. El propósito de estos estudios es la explicación y predicción de los fenómenos bajo premisas de causalidad.
La literatura científica otorga prioridad a la publicación de manuscritos de corte cuantitativo.
Por su parte, el enfoque cualitativo se relaciona con la Fenomenología, establece la existencia de varias realidades subjetivas construidas en la investigación, que varían en su forma y contenido entre individuos, grupos y culturas (Hernández et al., 2014), aunque no existe un infinito de realidades debido a que todos creemos en el mismo mundo con las mismas cosas, sólo que nos parecen diferentes (Husserl, 2008). La finalidad de estas investigaciones es comprender e interpretar las experiencias de las personas en el mundo de la vida; donde los sujetos viven con una actitud natural desde el sentido común, asumiendo los fenómenos como dados, sin importar si son reales, ideales o imaginarios.
Los enfoques cuantitativo y cualitativo conducen a la aplicación de algún método de investigación. La metodología cuantitativa es un proceso deductivo, secuencial y riguroso, con esquemas de investigación como los diseños experimentales, cuasiexperimentales y no experimentales. Desde la perspectiva cualitativa, la investigación es un proceso flexible que inicia generalmente con el trabajo de campo como un proceso lógico de inducción, los diseños más comunes son: estudios etnográficos, estudios de caso, estudios narrativos e investigaciones de la teoría fundamentada.
Como cualquier constructo del pensamiento, los enfoques cuantitativo y cualitativo presentan fortalezas y debilidades, en el primer caso, los hallazgos fortalecidos por los criterios de fiabilidad y validez permiten la generalización de los resultados, en contra, se pierde el contexto del fenómeno lo que limita, como señala Morin (1990), la comprensión del todo. En el segundo caso, la principal fortaleza es la descripción y análisis complejo de los fenómenos, su debilidad radica en que los resultados son aplicables únicamente a la población de estudio sin que puedan generalizarse.
Como cualquier constructo del pensamiento, los enfoques cuantitativos y cualitativo presentan fortalezas y debilidades
La combinación o integración de los métodos cuantitativo y cualitativo ha dado paso a lo que se denomina como métodos mixtos, desde una perspectiva fundamentalmente pragmática se omite el sustento epistemológico de la investigación. El Pragmatismo tiene su origen en Club Metafísico de Cambridge en el último cuarto del siglo pasado y se le asocia a lo práctico. Los pragmatistas no acceden a una separación entre pensamiento y acción por lo que la experiencia es la única fuente segura del conocimiento, la ciencia es una cosa viva que permite el crecimiento del pensamiento hacia la verdad en lugar de un conocimiento sistematizado a través de una metodología rígida y muerta (Barrena, 2014). Hernández et al. (2014) realiza una vasta combinación de métodos que pueden clasificarse simplemente en diseños concurrentes o secuenciales.

Por último, debe mencionarse la Teoría Crítica como sustento epistemológico de investigación, y lo cualitativo; entonces, la ciencia se concibe como un proceso, la función del investigador, parafraseando a Carlos Marx, es transformar la realidad y no interpretarla. En el pensamiento de Bohman (2008), la Teoría Crítica reúne el pragmatismo viejo y antiguo, rechaza la idea de una gran teoría, por el contrario, propone el empleo de muchas teorías en diversas situaciones históricas, así como el uso del pluralismo inherente a varios métodos y teorías de investigación social.
Referencias
Barrena, S. (2014). El pragmatismo. Factótum: Revista de filosofía, (12), 1-18.
Bohman, J. (2008). Critical Theory. En T. Metz (Ed.). The Stanford Encyclopedia of Philosophy. https://philpapers.org/rec/BOHCT
Hernández, R., Fernández, C., y Baptista, P. (2014). Metodología de la Investigación. (6ª Edición). Mc Graw Hill.
Husserl, E. (2008). La crisis de la ciencias europeas y la fenomenología trascendental. (1ª Edición). Prometeo Libros.
Morin, E. (1990). Introducción al pensamiento complejo. Editorial Gedisa.
