Tres puntos
Fátima Castro Jarquín
Siento mis venas como hilos temblar
Mi piel se eriza y los nervios se alteran
Que tú estés aquí es mi real condena
Me atas el estómago fuertemente y me asfixias,
¡Vete!
Vete ahora que aún no logro odiarte
¡Lárgate!
Lárgate ahora que mi furia está encerrada
¡Huye!
Huye porque no sé qué locura podría cometer
¡Dime adiós!
Dime adiós porque solo Dios sabe que lejos estaremos mejor,
Si prefieres puedo salir yo.
Haz que el temblar de mis piernas paren,
Comete el acto para hacerme a un lado,
No me mires porque puedo pensar cosas,
Cosas que me angustian y me amedrentan,
No me mires, porque aún siento lástima.
Mantén tu distancia, ahora te quiero ahí
¡justo ahí!, fuera de casa, fuera de mi mundo,
No te arrastres de mis alas desgastadas, las has quebrado.
Me las llevo a la mitad, mitad que me has arrebatado.
Injustamente me juzgas
y juegas a sentir pena
y apenas te atreves a soltarme.
