Ser mujer, ser feminista y ser académica en Oaxaca. Entrevista a la Dra. Margarita Dalton
Por: Rafaela Andrés Ortiz
1. Nos acompaña una excepcional mujer con motivo de la edición número 5 de Cultura Abierta. Revista Universitaria de Divulgación, del Grupo de Investigación de la Universidad Mesoamericana. ¿Quién es Margarita Dalton?
Entrevistada: Soy una mujer, una mujer preocupada por la justicia social, feminista, preocupada también por los derechos humanos de

las mujeres. Soy académica, trabajo en el Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en la Antropología Social, soy investigadora y docente.
2. Hablemos ahora sobre los proyectos que ha desarrollado en su trayectoria profesional.
Entrevistada: No separo mi trayectoria profesional de mi trayectoria de vida y de mi trayectoria social. Hace muchos años, cuando era docente del Centro de Sociología de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca, estábamos muy preocupadas sobre el tema del feminismo y la directora, Regina Gibaja, una socióloga argentina, una mujer muy talentosa, nos dijo: ¿cómo saben ustedes que las mujeres quieren liberarse?, ¿ustedes qué saben? Nos cuestionó y pensamos que en realidad sabíamos poco, pero podíamos aprender mucho. Así que leímos varios libros que hablaban sobre la condición de la mujer, leímos a Simone de Beauvoir y después a Rosario Castellanos, esta mexicana chiapaneca extraordinaria. Nos adentramos en su obra y decidimos que el grupo de estudios en el que estábamos se llamaría Rosario Castellanos.
Este fue uno de los primeros proyectos, hacíamos actividades internas de lectura, pero también reuniones para dar a conocer información a otras mujeres sobre sus derechos. Invitamos a varias feministas mexicanas como Paloma Villegas, Martha Acevedo y Elizabeth Maier. Nos dimos cuenta de la violencia que había contra las mujeres en Oaxaca y decidimos crear la Casa del Grupo de Estudios Sobre la Mujer Rosario Castellanos.
De este proyecto surge otro, el Grupo de Estudios Guadalupe Musalem, donde una de sus fundadoras enferma de cáncer y, desafortunadamente, fallece. Antes de esto, habíamos hecho una recolección de donativos para apoyarla en su quimioterapia y en las medicinas, y cuando ella se muere el grupo pensó: ¿qué hacemos con ese dinero?, ¿lo usamos para el mismo grupo? Así, se me ocurrió la idea de que abriéramos un fondo, una beca para una joven indígena de escasos recursos, surgió el Fondo de Becas Guadalupe Musalem. Es uno de los proyectos con los que me siento más identificada, hemos becado a casi 182 jóvenes, la mayoría para estudiar su bachillerato y ahora una minoría, como de un 15 o 20% de estudiantes estudian en universidades. Nosotras pensamos que quien apoya a una joven de escasos recursos, apoya a una familia y a una comunidad.
3. Pensar y actuar en mujeres jóvenes no debe haber sido fácil, ¿cuáles son algunos obstáculos o dificultades que hayan tenido que vencer?
Entrevistada: Los retos fundamentales son crear conciencia en las comunidades a través de las jóvenes para que las mujeres sean respetadas. Nuestra beca, por ejemplo, es para jóvenes de comunidades rurales con una situación económica escasa. Hemos incidido en tratar de cambiar las mentalidades con respecto al papel de la mujer, quien es algo más que simplemente la cuidadora o la reproductora, las mujeres oaxaqueñas y lo hemos demostrado. La transformación la hacemos a través de las jóvenes, les damos capacitación, les informamos sobre sus derechos, sobre la posibilidad de triunfar y que ellas pueden hacerlo. La gran mayoría de nuestras becarias vienen de comunidades indígenas en las que existe un espíritu comunitario muy importante, pero también violencia hacia las mujeres, por lo que tratamos de informarlas de que nadie tiene derecho a que las golpeen, ni física, ni mentalmente, ni psicológicamente.
4. Nos hablaba hace un momento de Rosario Castellanos y de Simone De Beavouir. Además de estas dos intelectuales, ¿qué mujeres han influido en su quehacer?
Entrevistada: Una de las primeras mujeres que impactó mi vida es mi madre, una mujer muy inteligente, muy fuerte y con un espíritu de realización muy grande, ella fue quien me dijo: «tú puedes todo». Después hay varias mujeres que he seguido como Amalia García; mujeres en la historia como las primeras feministas del siglo XX, Emma Goldman y muchas que han dejado un impacto en la literatura, en el arte. Entre las oaxaqueñas, Doña Arcelia Yáñiz, una mujer inteligente, de las primeras que luchó por el voto de la mujer en México; Marcela Lagarde, mi amiga, a quien admiro mucho; Marta Lamas que es otra amiga que quiero y admiro. No me alcanzan los dedos de las manos para mencionar a todas las que, de forma directa o indirecta, han sido mis aliadas y mis maestras.
5. ¿De qué logros hablamos cuando pensamos en lo que se ha avanzado por las mujeres?
Entrevistada: Tenemos una forma de pensar a la que llamamos el sentido común, pero no existe un sentido común, sino una tradición de pensamiento en la que está la idea de que la mujer debe estar en casa y cuidar a los hijos. Durante muchos años las mujeres no iban a la escuela, no estudiaban y ha sido un largo camino, de más de 200 años, donde se ha luchado por los derechos sociales, económicos y políticos de las mujeres en el siglo XXI.
En 2009 hubo una elección donde se incorporaron a mujeres al Congreso Federal, pero estas tenían como suplentes a sus maridos, a sus hermanos, a sus padres y cuando llegaron al Congreso, renunciaron para que entrara su suplente. Eso fue una trampa, así la sentimos quienes habíamos estado luchando por el acceso de las mujeres a estos ámbitos y campos de poder. Por eso, formamos el grupo Mujeres en Plural, donde nos asociamos mujeres de diferentes partidos políticos, de diferentes creencias religiosas y políticas y muchas mujeres independientes. Hicimos un focus group donde establecimos que esta trampa no podía seguir, que había que cambiar la Constitución y que si iba a haber una candidata, su suplente tenía que ser mujer. Ese fue el primer logro, después vinieron otros como la paridad en 2014 y lograr la paridad en todo el 6 de junio de 2019. Gracias a este avance, ahora tenemos dos candidatas a la Presidencia Nacional: una de las consecuencias de este movimiento de mujeres. Cambiar las leyes no es suficiente porque sigue habiendo una violencia política contra las mujeres en cargos de representación popular.

6. Hablemos ahora de Oaxaca, ¿a qué desafíos nos enfrentamos las mujeres?
Entrevistada: Uno de ellos es la consolidación de mujeres que estudien, que se preparen, que tengan una capacitación para que como profesionistas puedan incidir en la transformación del Estado. Desde una perspectiva de género, se encuentra lo que hemos llamado el techo de cristal, una mujer puede ser muy apta, puede resolver problemas, sin embargo, no llega más arriba porque, aunque la mujer asciende, asciende y llega aquí, ya no pasa ya que existe la concepción de que las mujeres somos débiles, que somos emocionales, que no podemos con los cargos, cuando se ha demostrado todo lo contrario.
Por ejemplo, no es lo mismo la identidad individual de un presidente municipal que se siente todopoderoso y que puede hacerlo todo, a la mujer que llega a un cargo de representación popular y que sabe que sus alianzas son con sus relaciones, porque ella cuida de su familia.
Parece algo simbólico, pero en toda actividad de las mujeres sí hay una actitud de pensar en todos y en todas con una forma muy peculiar de decir queremos la armonía, no queremos conflictos, no vamos a provocar conflictos, no vamos a mantenerlos y vamos a tratar de encontrar la solución, porque la solución está en el diálogo entre todos.
Otra metáfora que usamos las feministas es la de suelo pegajoso, muchas veces las mujeres no pueden avanzar más por este suelo que es cuidar a los hijos, atender al marido, cuidar la casa. Esos cuidados que nos llenan a las mujeres, aún profesionistas, son como frenos, porque está también la opinión pública, la opinión de mi comunidad, de mis amigos. No podemos dar pasos para avanzar porque tenemos este freno que nos lo impide.
Hablamos también del sofá de terciopelo, pensamos en la relación amorosa, pensamos en los hijos, queremos estar con ellos cuando crezcan y eso es algo que hemos aprendido como mujeres desde chicas. Esos tres aspectos: el techo de cristal, el suelo pegajoso y el sofá de terciopelo, nos impiden salir a enfrentar el mundo y a transformarlo.
7. Hablando de Oaxaca y de su diversidad cultural, ¿cómo influyen estas prácticas sociales y culturales en las expectativas de género y cómo se pueden resolver?
Entrevistada: Almudena Hernando habla desde la psicología de dos términos: la identidad individual y la identidad relacional, ella sugiere que la identidad individual está más dentro de los varones y la identidad relacional en las mujeres: antes de mí, están mis hijos, mi familia, mi esposo, mis amores. Por ello, creo que entre los grandes retos en Oaxaca y su diversidad cultural, está saber que las culturas no son algo estático, sino que también evolucionan y lo han hecho a través de la historia. Así, se trata de pensar en cómo hacerle para incidir en el cambio de mentalidades. La idea en algunas familias tradicionales, dentro de esta diversidad de la que hablamos, es que los roles de género están establecidos y son inamovibles. Y no, para que esta sociedad sea armónica, debe haber participación de las mujeres, es el complemento que se necesita para tener una visión diferente de cómo resolver problemas y de cómo avanzar.
8. En relación con la igualdad de género desde el ámbito educativo, ¿habrá alguna estrategia, un camino a seguir para que realmente se fomente, para construir, repensar y reconstruir la igualdad de género?
Entrevistada: En la educación es donde radica la transformación. Yo creo que un paso es la educación, pero otro paso es valorar lo que las

mujeres aportamos socialmente en cuanto a la reproducción humana, a la reproducción social dentro de la familia. Por ejemplo, se habla de la lengua materna porque somos las mujeres quienes enseñamos a hablar a nuestros hijos, entonces hay que transformar esa lengua, el idioma mismo. Hasta ahora la gramática española tiene un género neutro que es el masculino, donde el hombre lo es todo y está en todas partes y se generaliza. Se dice que es un término neutro, pero no es cierto. Hay que cambiar esta estructura del lenguaje para transformar la forma de pensar, porque las palabras son vehículos de contenidos ideológicos, de nuestra forma de pensar. Entonces otra de las cosas, además de la educación, sería el reconocimiento y la valoración del trabajo que hacen las mujeres, dos grandes temas para determinar nuevas mentalidades.
9. ¿Qué mensaje les haría llegar a las nuevas generaciones, quienes tienen una forma de pensar distinta a las generaciones con un poquito de más experiencia, para que alcancen la igualdad de género?
Entrevistada: El reto que estas nuevas generaciones tienen es, primero que nada, darse cuenta de que es importante dudar de la información que nos pase el internet y utilizar las bibliotecas. Les aconsejaría que no se olviden de los libros, los libros son los y las amigas maravillosas, nos dan información y están a la mano. Si se va la luz o si se cae el satélite, de repente la ignorancia impera, pero la situación cambia si hay un buen libro en casa, si puedes consultar una enciclopedia o ir a la hemeroteca, investigar sobre el pasado y concebir que el presente es una consecuencia de este. Es muy interesante que hace 2,000 años, en Mesopotamia, también hubo mujeres que escribieron y que estuvieron atentas a la capacidad que las mujeres tienen. Siento que el gran reto para las nuevas generaciones, en cuanto a sus derechos, es darse cuenta de que lo que ellas tienen ahora, en este momento, no era lo que existía antes, ha habido un cambio fundamental y ha sido gracias a esta revolución, porque el feminismo es una revolución del pensamiento. La abstracción es parte de nuestra imaginación y la imaginación es lo que permite que el mundo sea creativo, que se desarrolle y se transforme en nuevas cosas, yo les diría que sigan leyendo libros.
10. ¿Qué representa reconocer el Día Internacional de la Mujer en la sociedad actual?
Entrevistada: El 8 de marzo es un día icónico, es un día que tiene que ver con una lucha de muchos años y significa que no todos nuestros derechos han sido cumplidos. Otra lucha muy grande de las mujeres es contra el feminicidio, a las mujeres nos matan por ser mujeres, crea una idea de vulnerabilidad y de miedo, tenemos miedo porque hemos conocido que a otras mujeres las han violado, las han asesinado o las han hostigado. Estos miedos nos hacen vulnerables, pero no son miedos irracionales, surgen a partir de la violencia contra las mujeres. Por eso el 8 de marzo sigue siendo un día importante para presentar nuestras demandas.
11. Doctora, ha sido un gusto enorme haber conversado a través de su experiencia en el mundo académico, en el mundo de la investigación, con una mujer que ha estado al frente y luchando por nosotras. ¿Le gustaría agregar algo más sobre el tema?
Entrevistada: Quisiera agradecer a la Universidad Mesoamericana por tener esta apertura y estar en disposición de compartir con sus alumnas y alumnos esta experiencia. Lo único que yo tengo es una experiencia de vida y con mucho gusto la comparto. Para mí, Oaxaca es un lugar muy importante, no solo porque he estudiado su historia a fondo, sino porque he convivido con varias comunidades, con varias amigas y amigos, y dentro del CIESAS, en el Seminario de Género, hay una pléyade de mujeres intelectuales bellísimas que siempre están dispuestas a compartir experiencias.
Entrevistadora: Nosotras y nosotros le agradecemos su participación, Doctora Margarita Dalton, muchísimas gracias.