Reflexiones sobre la diversidad lingüística

Abigaíl Guadalupe Martínez Aguilar

Ilustración Diversidad Lingüística

A través de los años se ha vuelto relevante hablar otras lenguas alternas a la lengua materna porque se aprecia como un elemento importante del individuo, ya que le brinda mayores posibilidades y oportunidades en su vida, como se dice coloquialmente, nuevas puertas se le abrirán en su camino. Se hace uso común del término bilingüe, pero ¿qué significa esta palabra? De acuerdo con la Real Academia Española de la Lengua (2001) es el “que habla dos lenguas”, esto resulta interesante: tener dos fuentes de donde provengan una diversidad de palabras con diferentes fonéticas.

Si nos situamos en México, generalmente se les denomina bilingües a las personas que hablan español e inglés, posteriormente pueden aprender otras lenguas, pero las primeras se consideran básicas. Lo curioso del caso es que a las personas que hablan dos lenguas como el español y alguna otra lengua indígena, no se les denomina de la misma forma. La pregunta es ¿por qué?,

quiero decir, si ambos grupos de la población logran hablar dos lenguas ¿qué los hace diferentes? Si lo vemos desde un punto de vista objetivo, y haciendo alusión a la celebre frase de Carlos Ballarta (Comedy Central Latinoamérica, 2019, 8:47) “técnicamente no hay nada de malo pero como que algo no cuadra”. Esta diferencia notable entre la denominación de bilingües y el hecho de a quiénes sí se les conoce de esta forma y a quiénes no, nos implican estos cuestionamientos.

No se puede dejar de lado que México es un país rico en cultura, mega diverso, pero cuando se habla de la multiculturalidad, solo se hace referencia a la gastronomía que tienen los estados y sus pueblos, así como las vestimentas que se ofrecen, pero ¿en qué momento se habla de las lenguas que se tienen en estos pueblos?, ¿por qué no se hace mención de ello?, ¿será que causa algún tipo de sentimiento de rechazo? Las diversas preguntas realizadas se esperan encontrar en el libro Ää: manifiestos de la diversidad lingüística de Yásnaya Aguilar.

Es necesario hablar de la importancia que tienen las lenguas indígenas dentro de nuestro país, ya que no solo conforman “símbolos de identidad y pertenencia a un grupo, sino también vehículos de valores éticos” (Degawan, 2021, p. 7), este punto es relevante dentro de la narración de Yásnaya, quien plantea que la identidad que dan las lenguas a la comunidad se marca a lo largo de la historia.

Si las lenguas son tan importantes para las comunidades porque brindan identidad ¿por qué se menosprecian? Las nuevas generaciones han perdido el hábito de hablar su lengua y al cuestionarnos sobre las causas, encontramos la discriminación, el menosprecio y la humillación, expresadas en ámbitos como la escuela y espacios públicos, hacia las personas hablantes de una lengua indígena.

Las nuevas generaciones han perdido el hábito de hablar su lengua y al cuestionarnos sobre las causas, encontramos la discriminación, el menosprecio y la humillación

En nuestro país, la pérdida de la lengua no es algo reciente, es un fenómeno que se inició desde la colonización, pero ¿por qué ahora toma una relevancia mayor? Se tiene la creencia de que las lenguas maternas han desaparecido y, aunque no sea completamente cierto, el hecho de observar que cada vez menos personas hablan su idioma o tienen una noción de él, nos hace preguntarnos ¿qué es lo más grave de esto?

La falta de interés se aprecia en pensar que las lenguas no tienen un valor fuera del país y que no abren nuevas oportunidades. Sin embargo, esto no es real, un ejemplo claro es el Sistema de Becas para Estudiantes Indígenas y Afrodescendientes que se ofrece a miembros de estos grupos sociales con la finalidad de que continúen sus estudios de nivel medio superior y licenciatura (Programa Universitario de Estudios de la Diversidad Cultural y la Interculturalidad, 2014).

Estos apoyos son brindados para evitar un término que, aunque no muchos lo conocen, se encuentra avanzando en nuestro México: el lingüicidio, lo que significa la extinción de la diversidad lingüística del país, y donde se estima que “en los próximos cien años habrán desaparecido la mitad de las lenguas” (Aguilar, 2020, p. 73). Aunque suene muy lejano, la realidad es que las lenguas se extinguirán de tal manera que, aunque la sociedad busque formas para revertir este hecho, será complicado. Como se ha mencionado, las lenguas maternas del país han tenido connotaciones no tan favorables durante su existencia, esto con base en los juicios de valor que se han realizado desde la colonización.

La lengua y el habla permiten una comprensión de todo el sistema de signos tanto visuales, auditivos y kinestésicos, es decir, el lenguaje. La importancia se encuentra en el entendimiento que se busca acerca de las lenguas, ya que cada comunidad integra y apropia el lenguaje a su contexto. Un ejemplo es la lengua mixe, mientras en Ayutla tääy significa ser chistoso, gracioso u ocurrente, en Talhuitoltepec significa mentir (Aguilar, 2020). Aunque la palabra es prácticamente la misma, el significado es completamente diferente, opuesto.

La discriminación hacia las personas que expresan su lengua materna día a día en diferentes ámbitos, las ha orillado a evitar la comunicación en su lengua, debido a las expresiones de humillación o agresión que pueden recibir en un mundo que les ha impedido expresarse de manera libre porque son juzgados como individuos raros o fuera de este mundo.

Por otro lado, ¿existen ciencias que estudien estos procesos sobre el lenguaje? Como ejemplo tenemos a la lingüística que analiza los aspectos del lenguaje en su estructura y funcionamiento. Existen también otras ciencias que muestran influencia en estos procesos, como la psicología, ciencia que según Guasch (2013, p. 7) “estudia los procesos mentales y la conducta”. Entre estos procesos se encuentran el pensamiento, el aprendizaje, la memoria, la percepción, por mencionar algunos. La importancia de estos radica en que conforman al individuo y permite una mejor compresión de este. Así, el
lenguaje es esencial para el psicólogo, ya que le permite tener un mejor conocimiento del individuo y todos sus procesos, desde el pensamiento, el aprendizaje, la memoria, etc.

Y destacando lo que mencionó Saussure (1945, p. 34) “en el fondo todo es psicológico en la lengua, incluso sus manifestaciones materiales y mecánicas, como los cambios fonéticos; y puesto que la lingüística suministra a la psicología social tan preciosos datos ¿no formará parte de ella?”. Considerando lo planteado por Saussure, las dinámicas sociales, específicamente en cuanto a la lengua, nos brindan información acerca del procesamiento que tiene la persona, ya que como parte de su lengua, se encuentran incluidas su cultura y sus raíces.

Pero, ¿cuál es la relevancia de la diversidad lingüística dentro del campo de la psicología? Cabe destacar que no se debe confundir lenguaje con lengua, ya que esta última, según Saussure (1945, p. 37) es “un producto social de la facultad del lenguaje y un conjunto de convenciones necesarias adoptadas por el cuerpo social para permitir el ejercicio de esa facultad en los individuos”.

Hablar de la diversidad en las lenguas, como profesional en psicología, indica que pueden existir factores contextuales que impactan en su aprendizaje, percepción, pensamiento, lenguaje, entre otros elementos que permiten el funcionamiento del individuo y que, si alguno de estos muestra alteraciones o deficiencias, puede trastocar áreas personales, educativas, familiares o sociales del individuo.

El profesional de psicología, al conocer la diversidad y parte de la historia de las lenguas correspondientes, tendrá un mejor conocimiento y una evaluación completa sin ambigüedades que le permita llevar a un tratamiento eficaz. Sus posturas tendrán un fundamento teórico y epistemológico desde el enfoque que elijan, teniendo consideraciones respecto a los diversos contextos que se han de plantear a lo largo de su formación.

A manera de cierre se remarcan las situaciones complejas que se viven como hablante de lengua materna en México, la discriminación que se sufre en el país es evidente. Sin embargo, existen rincones donde las monstruosidades del desprecio no han llegado, donde la conservación de las lenguas maternas está en proceso y, aunque son pasos pequeños, se pueden empezar a hacer grandes diferencias en el mundo actual.

Al ser una persona originaria de un pueblo indígena, que no ha aprendido la lengua materna porque la herencia de esta se ha visto corrompida por factores sociales como la discriminación y la sensación de ignorancia en relación al zapoteco originario, me preocupan las opiniones y reflexiones de las próximas generaciones respecto al poco o nulo conocimiento que tendrán sobre sus orígenes. No es fácil toparse con muros que lucen inquebrantables y que al momento de escalarlos, parece que lo único que se hace es resbalar, pero si buscamos nuevas estrategias para cruzarlos encontraremos que tomar cuerdas puede llevarnos a nuestro destino, porque el camino no termina ahí, en realidad el camino está por comenzar.