¿Qué es el fangagement y cómo ha evolucionado la Ola Coreana?
Karla Mariela Quiroz Castro
La industria proveniente de Corea del Sur se encuentra compuesta por como la música (K-pop), las telenovelas (K-dramas), la moda, el idioma, el cine, los artículos de belleza y cuidado personal (K-beauty) y la gastronomía. En coreano, 한류 o Hallyu, llamada en español la Ola Coreana, se ha creado como término para denominar a la industria cultural proveniente de Corea del Sur.
Constanza Jorquera (2016, como se citó en Alpízar, 2021, p. 68) menciona que «El uso del término Hallyu se le atribuye a la prensa china, que a mediados de los años noventa empezó a utilizarlo para describir el impacto que estaba causando la industria coreana del entretenimiento en China».
Sin embargo, la popularización de este término ha llevado un proceso de afianzamiento marcado por varias etapas. La primera de estas fases (que surgió sin planearse) comienza con los Juegos Olímpicos de Seúl en 1988 hasta finales de los años noventa. Este primer evento permitió que más adelante se consolidara su marca país, término que se distingue por elementos como la cultura, la música, el folklore, las tradiciones, la gastronomía típica, los deportes y la oferta turística de Corea, entre otros.

Nuevamente otro evento deportivo perpetua la evolución de la Ola Coreana, en el año 2002, la Copa Mundial de Fútbol de la FIFA, organizada por Corea del Sur y Japón. Este periodo se caracteriza por la creación del K-drama Winter Sonata (Sonata de Invierno), ya que se considera que la comercialización de este drama marcó el inicio de la difusión de las manifestaciones culturales coreanas hacia otros lugares del mundo.
La proliferación de estas expresiones se ha logrado de forma global debido a la difusión que se ha hecho de ellas gracias al uso y la incorporación de las nuevas tecnologías de la información, tanto para su producción, como para su difusión masiva, trascendiendo las fronteras de Corea del Sur y del mismo continente asiático.
Uno de los hechos más relevantes que demostró la eficacia de las estrategias creadas por aquellos grupos que buscan expandir la Ola Coreana, es la difusión masiva en 2012 del videoclip de la canción Gangnam Style, del artista surcoreano PSY, producto audiovisual que se impulsó gracias a las redes sociales.
Gracias al desarrollo y éxito de la Ola Coreana, se han creado términos como el fangagement, que es útil para expresar el alto grado de interacción que existe hoy en día entre las celebridades coreanas y los miembros de sus audiencias, producto del uso cotidiano de las diferentes redes sociales digitales disponibles (Lee, 2019, como se citó en Alpízar, 2021, p. 75).
Estos grupos de fans son quienes frecuentemente se encargan de traducir y/o subtitular del idioma original coreano al idioma en el que estas comunidades consumen los materiales audiovisuales y los productos comerciales coreanos, como se observa en el servicio de streaming llamado Viki, donde se puede encontrar el trabajo colaborativo de distintos fans que contribuyen en la traducción y el subtitulado del contenido que en dicha plataforma está disponible.
Es destacable el compromiso de los fandoms y el alcance internacional de la Ola Coreana durante la pandemia por COVID-19, que transformó las prácticas sociales y culturales, pero que no ha sido impedimento para que el Hallyu siga exportando sus productos haciendo uso de las diferentes plataformas digitales.

Aunque diversos estudios plantean que la Ola Coreana no siempre ha sido bien recibida en otros países, creando movimientos antihallyu que no favorecen la recepción de esta industria cultural, también se ha observado que existe un común acuerdo por los grupos de fans y la persecución de objetivo: impulsar a la cultura coreana por medio de sus diversas manifestaciones, apoyándose de la digitalización que favorece la creación, producción, consumo y distribución de una variedad de servicios, objetos y productos culturales.
Un movimiento tan importante también debe adaptarse a la reconversión digital de las empresas y de los agentes involucrados en la producción cultural de los contenidos coreanos que día a día se siguen compartiendo a través de las diversas plataformas digitales.
Referencias
Alpízar, J., y Robledo, A. (2021). Korean Wave in Mexico. Sociodigital Networks and Fangagement. Online Journal Mundo Asia Pacífico. 10(18), 67-84. https://doi.org/10.17230/map.v10.i18.04