Las mujeres y la investigación en educación

Gloria Deenise Ortiz

Cuando comencé este ensayo sabía que quería escribir sobre algo que reivindicara a las mujeres en el ámbito de la investigación, pero no quería adentrarme en una lucha de géneros o de espacios insertos en una jerarquía social, porque curiosamente las mujeres que me criaron y que me han acompañado a lo largo de la vida, simplemente han permanecido ahí, en pie de lucha silenciosa. Este texto es una forma de agradecer que estuvieran y estén para mí. El primer nombre que llegó a mi mente fue el de una investigadora que, sin conocerla, marcó no solo mi percepción de la investigación, sino también la vida de otras

Las mujeres y la investigación en educación

mujeres: Erin Brockovich. Sí, en efecto, aquel personaje de la vida real que interpretó Julia Roberts y que estuvo en los cines en el año 2000 (Vito, 2000). Dicho filme nos presenta a una madre soltera que, por azares del destino, no solo consigue un puesto de trabajo después de tener un accidente automovilístico, sino que es ahí donde descubre el gran potencial que posee para realizar investigación.

El punto no es hacer un análisis de la película, sino observar y resaltar el papel cotidiano de la investigación en la vida de cada una de nosotras. Hay quienes la hacemos de manera semiprofesional o profesional, es decir, de manera consciente clarificamos qué, cómo y cuándo investigar, pero también hay quienes simplemente la hacen de manera empírica sin saber que se está haciendo investigación.

Desde mi experiencia, en mis roles de docente y estudiante de doctorado, puedo decir que realizo investigación todos los días, no como una fuente de ingreso directo y no considero que lo haga de manera profesional, sin embargo, es parte de mi vida diaria y, creo sin temor a equivocarme, que también de la de muchas otras mujeres, por mencionar un ejemplo, de aquellas que se encuentran a la caza de los mejores precios para que les rinda el presupuesto. Aunque, por cuestiones de conveniencia me enfocaré en todas aquellas que, como yo, se dedican a la docencia. Tal vez se pregunten, ¿qué tiene que ver la docencia con la investigación?

Estimado lector, tras bambalinas, en ese espacio en el que nadie observa, está una docente buscando solución a un problema que es recurrente, acercar el conocimiento a sus estudiantes, pero esto no se gesta por mediación divina, hay toda una serie de teorías de aprendizaje que hay que conocer y comprender para que se pueda presentar en el aula una propuesta de enseñanza aprendizaje.

Además, la labor de la docencia no es solamente tener un acercamiento didáctico en el aula, en donde se pone a los estudiantes a trabajar en una actividad, ya sea en un módulo de 50 minutos o más, sino que hay toda una planeación en donde se atienden, entre otras cosas: alcanzar los objetivos de aprendizaje, cubrir el temario o contenido, planear y reestructurar las estrategias tanto de enseñanza (en donde la docente sabe qué es lo que le corresponde hacer) y de aprendizaje (lo que realizarán los estudiantes ya sea en el aula o fuera de ella), pues la planeación inicial es un aproximado imaginario (Díaz Barriga & Hernández, 2010).

Una vez que se conoce el grupo hay que realizar ajustes, lo cual significa tiempo y esfuerzo que se sustenta con la investigación; por otro lado, se piensa que la docente es experta en el tema y, por lo tanto, tiene dominio pleno de este, lo cual tiene una parte de verdad, pero también otra que es un tanto incierta. La revolución tecnológica en la que estamos insertos nos ha permitido acercarnos a todo tipo de relaciones, contacto e información, aunque con respecto a esta última, hay una gran variación que va desde aquella que es basura hasta los descubrimientos más recientes, por lo tanto, nos hemos visto

Las mujeres y la investigación en educación

inmersas en una vorágine que nos obliga a investigar cada día, tratando de mantener un nivel de actualización que nos permita dar respuesta a una realidad presente y futura y con ello, lograr que nuestras(os) estudiantes de Educación Superior salgan con la preparación necesaria que requerirán para resolver los problemas cotidianos de su profesión. 

Así, la realidad nos demuestra que la investigación es una actividad cotidiana en la vida de cada una de nosotras, sin embargo, es esencial hacerla visible en el espacio público y con ello apoyar la reivindicación de las mujeres, razón por la cual, ahora te invito a reflexionar, ¿cómo vives tú la investigación?

Referencias

Díaz Barriga, F., y Hernández, G. (2010). Estrategias docentes para un aprendizaje significativo. Una interpretación constructivista (Tercera ed.).McGraw-Hill.

Vito, D. D. (Productor), y Soderbergh, S. (Dirección). (2000). Erin Brockovich [Película]. Estados Unidos.