Entrevista a la Dra. Karla Y. Covarrubias Cuéllar
Rafaela Andrés Ortiz
1. Buenos días, estamos aquí con una gran amiga de la Universidad Mesoamericana, ¿nos puede dar su nombre completo y compartirnos cómo se inició en la investigación?
Entrevistada: Mi nombre es Karla Yolanda Covarrubias Cuéllar, soy investigadora de la Universidad de Colima, trabajo en el Centro de Investigaciones Sociales y me inicié en la investigación en la licenciatura, en los

primeros semestres, ahí estuve participando con mis profesores Jorge González Sánchez y Jesús Galindo Cáceres, sociólogo y antropólogo que imprimieron muchísima motivación. Me invitaron a participar en un proyecto y comencé a integrarme con ellos en proyectos reales a nivel nacional, a nivel internacional y fue muy estimulante entrar en esa dinámica académica que tenía cierta exigencia, pero también tenía mucho placer, mucha iniciativa, mucha creatividad y me motivé bastante. Después hice mis posgrados en la Universidad Complutense de Madrid, hice una especialidad en Métodos y técnicas de Investigación en Sociología, después hice el Doctorado en Sociología en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la UCM, y a partir de mi tesis doctoral empecé a tomar la iniciativa ya un poco más individual, responsabilizándome y generando proyectos de investigación locales, regionales, incluso nacionales.
2. ¿Desde su experiencia, por qué considera que es pertinente hacer investigación cualitativa en la actualidad?
Entrevistada: Yo aprendí muy joven que la realidad es una representación, es una construcción. Todo aquel investigador en ciencias sociales, ciencias naturales o ciencias de la cultura y ciencias naturales, construye la realidad. La perspectiva positivista dice que la investigación es neutra y que la realidad está ahí, que es posible hacer una interpretación fidedigna del mundo, y la investigación cualitativa asume que lo que se hace desde esta perspectiva es una construcción, es decir, la realidad no está ahí solamente viva en la que participamos cotidianamente todos, sino que al acceder a ella necesitamos hacerlo de manera cualitativa. Para cualquiera que quiera iniciarse en la investigación, profesores jóvenes, investigadores de posgrado, hay un principio que es la integración de estas dos perspectivas, se habla por ahí de las metodologías mixtas, pues es eso y bueno, a cualquier investigación cuantitativa habría que agregarle siempre una cualidad, que es la interpretación del investigador o del grupo de investigación que se dedica a generar ese proyecto.
3. ¿Cuáles serían los retos de la investigación cualitativa? ¿Por qué es importante que las nuevas generaciones diseñen este tipo de proyectos?
Entrevistada: Hoy en día estamos en un tiempo de post pandemia, hoy más que nunca tenemos un reto sobre mayor que es regresar a la realidad, regresar al aquí y al ahora en la investigación cualitativa y en la investigación en general. Porque hoy en día las tecnologías yo creo que están a punto, si no es que ya lo hicieron, a punto de rebasarnos, de rebasar la condición humana en términos de lo que estamos tú y yo haciendo ahorita, dialogando cara a cara. O sea que el reto mayor para mí, yo ya lo he pensado muchas veces, qué bueno que lo preguntas, es que los investigadores de cualquier área del conocimiento, especialmente los de ciencias sociales, donde yo me muevo, es regresar a la condición humana, al aquí y el ahora, al cara a cara. Porque si entrevistamos a personas a través de las plataformas, cualquiera que sea, nos perdemos de todo el contexto.
4. Hablando de la investigación cualitativa ¿cuál es la pertinencia de formar a las nuevas generaciones en la práctica de la investigación interdisciplinar o intradisciplinar?
Entrevistada: En el siglo 20, empieza ese diálogo interdisciplinario bajo una necesidad real de comprender que la realidad es compleja y requiere miradas complejas, requiere un conjunto de miradas que puedan trabajar un objeto de diferentes perspectivas disciplinares. En esa medida, la investigación interdisciplinaria tiene que ser, tiene que dar mejores resultados de la investigación, tiene que ser mucho más fuerte y mucho más completa. Entonces de ahí la importancia de trabajar con grupos de investigadores o investigadoras de formación diferente. Es complicado porque cada quien tiene su propia cultura de investigación, su propia cultura de conocimiento, de trabajo, de hacer investigación; hay hábitos académicos, hay escuelas que son muy difíciles de cambiar y de abrir, entonces yo no puedo trabajar de manera interdisciplinaria si no estoy dispuesta a escuchar al otro. ¿Qué permite la investigación interdisciplinaria a nivel profesional? construir objetos de estudio mucho más completos, creo yo, mucho más sostenidos. Un objeto de estudio entendido desde diferentes enfoques que da una riqueza de conocimiento mayor.
5. ¿Cuál es su área de especialidad? ¿Cuáles son las investigaciones que ha encabezado?
Entrevistada: Para el Sistema Nacional de Investigadores he sido evaluada como una socióloga de la cultura y eso soy. Me considero socióloga de la cultura, tengo formación en sociología, tengo formación en antropología, soy comunicóloga, en mi tesis de doctorado me pasé unos buenos años trabajando algunas cuestiones de sociología, de psicología social, psicología positiva. Pero soy una socióloga de la cultura y mi especialidad estudia la cultura, como un objeto complejo de diferentes perspectivas: desde la perspectiva de las familias, las genealogías sociales, la perspectiva de la religión, el impacto del protestantismo en este país. También he trabajado mucho las cuestiones metodológicas. He trabajado esquemas culturales, tengo trabajo muy amplio, hermoso sobre la identidad, identidad en conversión religiosa, identidad en la construcción de identidades en términos de esa disposición de raíces, de dónde soy, de dónde vengo. He tenido para entretenerme en eso, en pobreza también, estudios sobre pobreza en Colima también he realizado. Nunca he trabajado sola, siempre he trabajado con colegas, el único trabajo solo es mi tesis de doctorado y mi tesis de maestría y de ahí nada, porque nací en colectivo y muy pronto entendí que era mucho mejor trabajar en grupo.
6. Hablaba de genealogías ¿cómo fue el proceso de investigación del proyecto sobre Historia de familia en Oaxaca?
Entrevistada: Muy bien, en 2001 la doctora Gisela Ignacio me hizo una invitación a participar como asesora. Fue una experiencia extraordinaria, muy bonita, con mucho corazón, hubo mucha empatía. Los profesores tienen su propia experiencia de campo buscando familias aquí en Oaxaca, para entender cómo el habitus educativo es algo que se puede observar a través de una familia, y porque el estudio es sobre cultura, es un análisis cultural lo que hicimos. La cultura también se hereda de generación en generación y para atender esto hay que irse a las familias. En el caso de los profesores que se preguntaban sobre cómo se había heredado el habitus educativo de una generación a otra a través de la historia y cómo ese habitus educativo había sido de alguna manera coincidente con las decisiones que había tomado la Secretaría de Educación en este contexto, en Oaxaca, particularmente en el estado de Oaxaca.
7. ¿Podría darnos de manera más particular los resultados que se obtuvieron de este trabajo en Oaxaca?
Entrevistada: Sí, primero, encontramos en esas disposiciones cognitivas, o sea los sujetos, los sujetos tenemos una identidad y nuestra identidad está marcada por una subjetividad. El proyecto tenía una pregunta central importante que es ¿cuáles son las disposiciones cognitivas de estas personas entrevistadas? Los investigadores y yo hablamos de procesos cognitivos, hablamos de disposiciones cognitivas, estamos hablando de cómo estas personas retroalimentaron esas disposiciones cognitivas a través de un concepto que es el habitus.
La tercera generación que es la generación del estudio base, donde los investigadores llegaron a las familias. Entonces, en la tercera generación, dependiendo de los recursos, de los recursos económicos, sociales y culturales, las familias pudieron despuntar hacia una mejor condición de vida. Son procesos bien interesantes, donde es muy claro la complejidad de un estudio de este tipo, desde el punto de vista cultural, como un análisis cultural.
8. ¿Y cómo han compartido este trabajo tan extenso, tan amplio, cómo lo han difundido?
Entrevistada: Se ha difundido a través de diez años, de congresos y de publicaciones. Hemos tenido la suerte de que varios de nosotros hemos ido a congresos nacionales, el Octavo Congreso Internacional de Historia Oral en 2008, y luego fuimos en 2010 al Congreso Internacional de Historia Oral, que es el que producen los europeos para el mundo y fuimos a Praga. Hay varias publicaciones, la revista “Estudios sobre las culturas contemporáneas” son de carácter metodológico o temático y estamos en la prontita publicación de este libro.
9. En toda esta trayectoria de su actividad de investigación, me imagino que ha presentado o se le han presentado algunos retos o algunas situaciones incómodas, platíquenos un poco sobre eso.
Entrevistada: Iniciar la investigación no fue fácil, al principio por tener poca experiencia, tuve el desafío de que mis profesores formadores, en mis primeros años, me pusieron en el ruedo de los toros, yo no sabía gran cosa. Cuando comencé a hacer mi investigación para la tesis de doctorado, busqué, tuve que tocar cinco familias para entrar a una, entonces yo decía, “creo que la investigación no es para mí porque no sé ni cómo, no me aceptan”. Toqué cinco puertas y en la quinta tuve la suerte, aquí ya desistía porque no me aceptan, no se puede. Entonces me fui a una quinta familia de una tía abuela y tenía el conflicto, pues era mi tía abuela, porque en la investigación pues uno debe considerar un universo ajeno a ti. Pero fíjate, estábamos emparentados, sin embargo era una tía abuela que yo no sabía que era mi tía abuela, no había estado nunca en su casa, la había visto dos o tres veces en mi vida. Esa distancia la hablé con mi asesor y me dijo: “no, adelante, nada más no olvides por qué estás ahí”. Pero el mayor desafío en este ejemplo que te doy es la relación consanguínea. Después me liberé de eso porque ya entendí que la investigación no depende de esa relación consanguínea, sino depende de otros dispositivos académicos.
10. Sobre algunos criterios, por llamarle así, éticos, que nos pueda compartir. Es decir, la investigación cualitativa se rige bajo estos criterios de respeto a la información.
Entrevistada: Respeto a la información, respeto a las personas con las que trabajamos, respeto a mi propio rol como investigador o investigadora. Es muy importante también atender, observar, es muy importante, primero la observación es un gran aliado del investigador, aunque se aplique cualquier metodología o cualquier método, observar es un gran aliado porque primero hay que observar antes de actuar. Entonces hay que hacerle mucho caso al sentido común y observar antes de actuar. Y profesionalmente sí hay códigos de ética, hay un código que uno al hacerse doctor, en el examen sabemos que hay un código que tenemos que tener siempre a la mano y hay que ser cómplices de eso: respetarlo.
11. Ya para finalizar, nos gustaría que nos dijera algunas recomendaciones, sugerencias más que recomendaciones, sino sugerencias, invitación sobre todo a la comunidad académica de la Universidad Mesoamericana para que practiquen de manera adecuada esto que se conoce como la Cultura de Investigación.
Entrevistada: Muy bien, la Cultura de Investigación es la forma en que produzco mis datos, la manera en que me relaciono y uso la teoría, la manera

en que reflexiono sobre esos datos en relación con esa teoría. Creo que en las universidades, los profesores, tenemos una gran tarea, un desafío enorme ahora después de la pandemia. El hecho de que estemos en la docencia o incorporando a estudiantes en proyectos de investigación, ya era un desafío, despertar al chico de cuatro paredes que es el aula y hacer que haga investigación de campo, es algo que lo mantiene activo en la calle, en el mundo, con ciertos problemas sociales.
Si volvemos a las aulas, los estudiantes tienen que despertar, así como la analogía, así como la pandemia nos despertó en nuestra conciencia, también tenemos que despertar a los estudiantes. Otra sugerencia es moverlos, agilizarlos, aprender a hacer investigación fuera del aula, porque de qué sirven las técnicas de investigación o los métodos, la filosofía, la sociología, el conocimiento, todo el rollo que podemos aportar en la universidad, que está muy bien, si a los estudiantes no les hace sentido eso y hay que conectarlos con las cosas que les hacen sentido.
Entonces hay un compromiso cara a cara, de ser posible, como sujetos vivos y que cada quien tome su responsabilidad en esa complicidad que es la docencia misma de la universidad.