El diseño como medio de investigación

Galileo Alvarado García

Durante el XIV Congreso Internacional de Enseñanza del Diseño, organizado por la Facultad de Diseño y Comunicación de la Universidad de Palermo, Argentina, expuse la ponencia titulada “Estrategias de enseñanza-aprendizaje”, resultado de mi experiencia como docente en un proceso de titulación realizado con alumnos y alumnas de la Licenciatura en Diseño Gráfico, de la Universidad Mesoamericana, plantel Oaxaca, durante el segundo semestre del año 2022.

Tradicionalmente la percepción social sobre el perfil del diseñador ha sido vinculada a una actividad primordialmente práctica, caracterizada por resolver problemas en su fase proyectual, empleando una serie de criterios de naturaleza creativa, técnica y tecnológica; sin embargo, los planteamientos teóricos, conceptuales y de investigación formal con criterios científicos no alcanzan aún el rigor esperado en el ámbito de la resolución de un proyecto de diseño. Respecto al escenario de la investigación en diseño, los investigadores afirman:

En México, el diseñador gráfico nace proponiendo una alternativa ideológica a la sociedad, pasando el tiempo, el interés principal fue la producción material a través de la industria cultural, posteriormente el diseño gráfico concentró sus esfuerzos hacia una ideología mercantilista y de consumo. En este contexto se puede entender que al diseñador se le observó como un profesionista de la práctica, que da soluciones creativas a problemáticas y necesidades específicas. (Ramírez et al., 2017, p. 7)

Bajo la lógica como diseñadores es necesario plantearse algunos cuestionamientos, ¿por qué se tiene que investigar de manera formal y rigurosa en un proyecto de diseño? ¿Cómo la investigación científica añade valor a nuestro quehacer profesional y a los proyectos de diseño? ¿La investigación es una actividad inherente a nuestra profesión?, o acaso en el afán de alcanzar un status quo de disciplina científica, ¿estamos sobredimensionando los alcances de nuestra profesión?

Los cuestionamientos previos exponen la necesidad de formar diseñadores en el marco de una Cultura de Investigación, es decir, un diseñador que incorpore prácticas sanas de lectura y escritura. En este sentido, el valor de lo escrito en el proyecto de diseño genera un proceso de compresión histórica sobre nuestra disciplina y su participación en el progreso del espacio social.

Bajo el contexto de hiperconectividad humana frente a la relativización del tiempo y el espacio mediados por la tecnología, la relación entre investigar y diseñar se nos presenta como una condición natural dentro de la formación universitaria, pues la creciente complejidad de los problemas a resolver se apoya en formas de trabajo interdisciplinarias.

En este sentido, los aspectos que se proponen emplear adecuadamente en el desarrollo de una cultura en la investigación científica del diseño son: la expresión verbal (episteme), la habilidad de lecto-escritura (textos elaborados con redacción científica), la sistematización en el manejo de la información (comprensión y empleo del sistema de referencias APA), la documentación científica, las unidades documentales especializadas (físicas y digitales), el manejo de los marcos teóricos y el conocimiento del contexto histórico, social, ambiental local y regional.

Nuestra disciplina visibiliza las problemáticas apoyándose en las técnicas, las tecnologías, los recursos, los lenguajes y el conocimiento de la ciencia. De ahí el papel fundamental de formar diseñadores oficiosos en la investigación. No se resuelve con la ciencia lo que no se comprende con la ciencia.

Referencias

Ramírez-Paredes, K. G., Villar-García, M. G., & Maldonado-Reyes, A. A. (2017). Escenario actual del diseño gráfico en el ámbito de la investigación en México. Revista Legado de Arquitectura y Diseño, (21). https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=477948279052